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Asesinos sin rostro

(Mördare utan ansikte; Suecia, 1991)
Henning Mankel

Thriller


¿Hay algo más estresante que trabajar con problemas personales a cuestas?


Sí, resolver el atroz crimen de una pareja de ancianos y apagar el fuego que pretende incendiar la situación migratoria de la localidad.


Asesinos sin rostro es un thriller crudo, que se siente de una forma distinta a otros del género, más extraordinarios, dramáticos y entretenidos. El lector sentirá en carne propia la frustración de toparse a cada tanto con un callejón sin salida, en todos los aspectos; así como la deuda que el buen poli contrae con el azar cuando se trata de resolver un crimen. Pero al mismo tiempo operará el goce que trae consigo la cosecha de un trabajo implacable, la paz que solo se puede cultivar en medio de la tormenta.


Mankel nos hace padecer pues el desencanto existencial sin frases memorables, con un estilo directo y sin adornos. A la vez, nos propone una reflexión en torno a una condición humana que trasciende la ficción: la migración.


Yo diría que Asesinos sin Rostro no es para todos, pero para el que es la disfrutará como yo. De modo que hay que leerla y descubrirlo.